Preparando la llegada a casa de un galgo

Cuáles son los principales accesorios que deberemos adquirir para cuidar de la mejor forma a nuestra mascota.

El
galgo es sin duda una de las razas de perro más maltratadas de nuestro
país. Se trata de animales tan rápidos (pueden alcanzar una velocidad de
hasta 65 km/h, convirtiéndose en el 18º mamífero terrestre más rápido
del mundo) y tan ágiles que son perfectos para cazar liebres.
En
muchas partes de España, sobre todo en Andalucía, Castilla-La Mancha,
Castilla y León y Extremadura, existe una gran afición a la caza de
liebres, por lo que cada cazador acumula un buen número de galgos que
son probados y entrenados para conseguir la mayor efectividad posible.

En
la actualidad es muy frecuente que cuando un galgo no sirve para cazar
(por falta de velocidad, falta de instinto o simplemente por tener una
edad más avanzada) se abandone, o en los peores casos se los cuelga de
un árbol o se tiran en un pozo para que mueran de inanición.

Por
suerte en España existen varias asociaciones dedicadas a recoger y dar
en adopción estos galgos abandonados, entre ellas Galgos 112, SOS Galgos
o DeGalgos. En este artículo se resumirán los principales accesorios
que deberemos adquirir de forma anticipada a la llegada de nuestra nueva
mascota a su nuevo hogar.

Conocer el pasado de nuestro galgo
Será
muy importante para preparar la llegada a casa de nuestro perro conocer
su pasado: edad, sexo, estado de salud, posibilidad de convivir con
gatos y la existencia de traumas y miedos.

Accesorios necesarios

Platos: Se recomienda que los platos para la comida y el agua de los
galgos estén a una altura de
20-30 cm sobre el suelo, puesto que al
tratarse de una raza con el cuello tan largo podrían tener problemas
para tragar si el plato está al nivel del suelo. Podemos comprar platos
sobre una estructura metálica pensados especialmente con este objetivo o
simplemente ubicar platos normales sobre una pequeña plataforma. Como
es lógico, para los cachorros no deberemos poner la comida en los
primeros meses a tanta altura.

– Colchón: Los galgos
son perros muy delgados a los que además les encanta pasar la mayor
parte del tiempo acurrucados y bien tapados. Por este motivo deberemos
comprar un colchón para perros bastante grueso y una buena manta. Se
recomienda no dejarles subir al sofá o a las camas, puesto que se
acabaría convirtiendo en su zona de descanso favorita.


Collar: El collar deberá tener un diámetro acorde con el tamaño de
nuestro galgo. En los primeros años deberemos comprarle un collar de
tipo “martingale” o anti-escape. Estos collares tienen un funcionamiento
que permite que se adapten perfectamente al cuello del perro, puesto
que al tratarse de perros con la cabeza pequeña podrían llegar a sacarse
su collar con un fuerte tirón hacia atrás.

– Correa:
Se recomienda evitar las correas extensibles. En el caso de caer la
correa en el suelo los galgos se asustan mucho con el ruido y lo más
probable es que echen a correr. Se pueden comprar correas de muchos
tipos y longitudes, siempre y cuando sean resistentes y no extensibles.


Comida adecuada para el tamaño y edad de nuestro galgo: Para ejemplares
adultos castrados se recomienda comprar piensos bajos en grasa
especiales, para evitar la retención de líquidos.

Otras compras para el galgo
– Collar anti-garrapatas y anti-pulgas (el diámetro dependerá del tamaño del perro).

– Pastillas contra la leishmaniosis y contra los parásitos intestinales (dependiendo del peso del animal).


Abrigo chubasquero: Aunque parezca algo superficial, los galgos
necesitan para el invierno un abrigo que les proteja del frío. Se trata
de animales muy delgados con muy poca grasa y poco pelo, por lo que sus
protecciones naturales contra el frío son escasas. Como es lógico, para
poder adquirir un abrigo adecuado deberemos saber el tamaño exacto de
nuestro galgo, por lo que es siempre mejor comprarlo una vez tengamos ya
el perro en casa.
– Placa con el nombre del perro y nuestro teléfono para que nos puedan localizar si el animal se escapara.

Minie con su abrigo para el invierno